A 15 años de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI), variados y necesarios son los balances que se vienen haciendo. Balances que marcan logros y desafíos, como así también debates y disputas.
Este texto busca amplificar las voces de algunxs docentes que trabajan en distintos puntos de CABA y en diferentes niveles educativos. El objetivo es que sus aportes sirvan como disparadores de preguntas, ideas y prácticas, para reflexionar críticamente sobre un tema tan polémico y urgente como es la ESI.
Ju, docente de Nivel Superior en un profesorado de Barracas; More, maestra de Nivel Primario en una escuela pública del Bajo Flores y La seño Rodri, maestra de Nivel Primario en una escuela privada de Colegiales, comparten aquí, algunas de sus miradas y experiencias.
En el mapa se puede observar la distribución territorial:
La ESI: una cuestión de Derechos Humanos
La Ley de ESI, tiene como punto de partida un derecho insoslayable: todas lxs estudiantes tienen derecho a recibir Educación Sexual Integral. De esta manera, se inscribe a un marco normativo (nacional e internacional) que tiende a la inclusión y la igualdad, que Argentina ha aceptado y promovido.
A la vez la ESI, abarca muchos más derechos: derecho a la información, derecho a la educación, derechos sexuales, no reproductivos y reproductivos, derecho a vivir libre de discriminación, derecho al buen trato, derecho a una vida libre de violencias, entre tantos otros.
Además la ESI está conformada por cinco ejes que dan cuenta de su integralidad y que se encuentran relacionados entre sí. Los ejes que giran en torno de la ESI y por los que navega la ESI son: el ejercicio de nuestros derechos, la perspectiva de género, el respeto por la diversidad, el cuidado del cuerpo y la salud y la valoración de la afectividad.
Para profundizar sobre los ejes de la ESI, mirá este video:
Además podés visitar el espacio virtual del Programa Nacional de ESI, entrando al siguiente enlace https://www.argentina.gob.ar/educacion/esi y explorar todos los contenidos producidos.
La ESI como potencia transformadora
Muchas transformaciones vienen aconteciendo en los últimos años a fuerza de las sostenidas luchas de los movimientos feministas y de disidencia sexual. Muchxs son lxs docentes que pelean por una profunda implementación de la ESI. Porque aún hoy faltan políticas públicas y presupuesto para que la ESI pueda ser una realidad para todxs. Muchxs son lxs docentes que se forman por fuera de la jornada laboral, porque las capacitaciones en servicio casi no existen. Tantxs son lxs que atraviesan situaciones injustas para aplicar la ESI y garantizar los derechos de lxs pibxs. Hostilidades de supervisorxs, de directivxs, de docentes y también de familias.
Pero también muchxs des-cubren la potencia de la ESI, en cada actividad, en cada charla, en cada intervención:
Que lxs pibxs digan "queremos ESI". Que lxs que guardaban silencio y vergüenza levanten sus voces. Que las familias se habiliten a romper la pedagogía del silencio. Que lxs docentes se re-piensen , se miren y se abran también a nuevas posibilidades de estar y desear en el mundo. Que lo que antes aparecía como dato dado y natural aparezca como construcción social, política y cultural y por lo tanto posible de ser transformado.
Así lo expresa Ju cuando dice: “Parte de la potencia de la ESI, es que conlleva una transformación social en pos de mejorar la calidad de vida de las personas, de generar vínculos más sanos, de des-centralizar la pareja, y el amor romántico, habilitar otras maneras de ser, estar y sentir en el mundo sin que estas se jerarquicen, en definitiva sería soñar otros mundos posibles. La ESI es un territorio de conflicto y disputas. Así y todo, hace 15 que hay políticas públicas en torno a la ESI, lo que implica que existe la posibilidad de que en las escuelas se escuchen discursos contra hegemónicos, distintos a los que se pueden escuchar en otras espacios sociales”.
La Seño Rodri cuenta sobre una actividad que hicieron en primer grado trabajando sobre el cuerpo. Crearon seres monstruosos a partir de la técnica del collage. Cuenta que conversaron sobre que todxs somos diferentes y que las partes del cuerpo por más que se nombren igual, pueden tener diferentes formas y tamaños. Pudieron problematizar el sentido hegemónico que dice que lo monstruoso es malo y peligroso y abrazar la monstruosidad única que cada unx habita. La ESI posibilitó el dialogo y la creatividad.
Dale play a este video y escuchá a Ju y a La Rodri:
More aporta desde su experiencia: “Hace años la ESI nos viene interpelando en la escuela. A nosotrxs mismxs y a nuestra tarea como educadorxs. La ESI ha traído preguntas nuevas o no tan nuevas, pero que han sido invisibilizadas por muchos años. Preguntas sobre la construcción de los cuerpos, de las identidades, de las libertades. Nos ha traído la legitimación para hablar de ciertos temas, para poner en cuestión miradas, mandatos, representaciones. Nos posibilitó, por ejemplo, juntarnos con los varones de las familias a reflexionar sobre la construcción de la masculinidad y sus efectos en les pibis, ¿cómo lo vemos en el aula? Hemos compartido los miedos en torno a porqué es importante hablar de abuso en las aulas. Aprendimos a nombrar lo que nos duele, a decir no".
Abriendo nuevas puertas continuó diciendo More: “Hace un tiempo les pregunto a les pibis cómo quieren ser nombradxs. Hacer el ejercicio que hacemos con lxs adultxs. No presuponer, dar la posibilidad de elegir. Algo que me parece muy potente es que en la escuela se nombre aquello que no se nombraba, lo que no aparecía. Recuerdo en el 2018, que vino hablarme la mamá de una estudiante sobre un embarazo no deseado. Estaba muy angustiada. Nos abrazamos, no quería o no podía decir la palabra aborto, así que se la presté. Me respondió que eso era lo que quería. Nos contactamos con gente piola del CESAC y la acompañamos”.
Ju plantea que “una de las dificultades en el Nivel Inicial, es que la gran parte de las políticas estatales y las investigaciones, es decir, el foco de interés en la ESI; se concentra en el Nivel Medio fuertemente y un poco en la escuela primaria”. Ju, explica que esto tiene que ver, con el “manto de inocencia” que cae sobre las niñeces. La idea que sostiene que la sexualidad comienza en la adolescencia y que se opone a una visión que reconoce a la sexualidad como un proceso que acontece a lo largo de toda la vida. Además existe una desvalorización social sobre los aprendizajes que se construyen en este nivel educativo y una subestimación sobre esta etapa de la vida. También existe mucho miedo en las instituciones de Nivel Inicial de trabajar la ESI porque implica romper con esta idea de las niñeces como seres asexuados.”
Por su parte la Rodri habla de los límites que muchas veces ponen las familias y las propias instituciones: “Los espacios educativos y las familias muchas veces ponen los límites para que la ESI no se aborde. En su escuela, se avisa cuando se hace una jornada ESI y hubo familias que decidieron no mandar a la escuela a lxs chicxs. Muchas veces encontramos estrategias para trabajar “por lo bajo” contenidos interesantes.”
Lxs tres docentes comparten la idea de la necesidad de espacios de formación para todos los niveles que garantice la efectiva implementación de la ESI.
More además, dice “Pienso en el casi nulo presupuesto. Pienso en lxs docentxs que no intervienen por miedo, por dudas, por desconocimiento. Pienso en la falta de interdisciplinariedad en las escuelas. La falta de recursos humanos (psicologxs, trabajadorxs sociales, mediques, artistas, etc...) que puedan acompañar las trayectorias subjetivas de les pibis. Una maestra no puede todo.”
Resuena la última frase y los aires de injusticia se hacen sentir. A partir de la Ley 26.150 lxs docentes tienen la obligación de brindar Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos. Su potencia es innegable y se ha podido percibir en lo que han compartido aquí lxs docentes. Aunque también es evidente que esa responsabilidad no puede ni debe caer sólo en lxs docentes que sufren la precarización laboral y el vaciamiento que hace años viene dañando la educación. ¿Quiénes acompañan a lxs que acompañan?, ¿qué sostén se les brinda a lxs docentes que meten las patas en el barro del silencio y las violencias heterocispatriarcales? ¿Cuántos docentes se exilian de las escuelas porqué ya no soportan las presiones a las que son expuestxs?
Las dificultades y límites, marcan el camino de lucha que nunca puede ser solitario. Hacer redes y organizarse se vuelve una condición de supervivencia y de posibilidad para construir una ESI liberadora y no binaria: en las escuelas, en los barrios, en los espacios culturales, en las organizaciones, en las calles y también en las camas.
Una ESI que como dicen desde el Frente Docente Disidente -Nuestra Disidencia es Sexual. luche por “Existencias Sexuales Infinitas”
Gracias a todos los espacios de militancia-formación y gracias a todxs lxs que luchan día a día, la ESI sigue y seguirá transformando y ampliando horizontes, le pese a quien le pese.